¿Puede un alcalde, que cobra varios sueldos procedentes del dinero público, compartir el sufrimiento de las familias que llegan a fin de mes sin ingresos?
¿Puede un alcalde que nunca ha cotizado como trabajador comprender cuánto sufren las familias de los trabajadores/as que despide a dedo?
¿Puede un alcalde que nunca ha trabajado entender lo que significa esfuerzo?
¿Puede un alcalde que siempre ha vivido de la política saber cuánto esfuerzo supone aprobar unas oposiciones?
¿Puede un alcalde que lleva a sus hijos a un colegio privado comprender las necesidades de los colegios públicos?
No hace falta decir más.
